Cetáceos con la Luna llena

Diario de exploración
Día 26

Después de tantos días buscando, al fin la he encontrado. Estaba a punto de desesperar, puesto que ya daba por imposible cualquier avistamiento. Pero hoy, por fin, la he visto, y ha merecido la pena mi paciencia.

Estaba a punto de subir a la superficie dando por terminada la jornada de hoy, cuando de pronto apareció ante mí el inmenso animal. Me llevé un susto de muerte, casi se se me sale el corazón por la boca. Por no hablar de la gran cantidad de agua que podría haber tragado si no llego a controlarme a tiempo.

Su majestuosidad en los movimientos me hipnotizó durante largo rato y por un momento tuve la sensación de que me miraba con su brillante ojo, el único que podía verle desde mi posición, claro. Esto hizo alertar mi instinto de supervivencia. Estar en el punto de mira de un titán así no es algo que te deje indiferente.

Aún con algo de miedo, sentí una extraña conexión que nos invitaba a establecer una especie de danza marina, meciéndonos con las corrientes acuáticas y los rayos de la Luna llena, con cientos de burbujas que nos envolvían. Me dejé llevar por aquel mágico baile, y cuando me vine a dar cuenta el animal había desaparecido. Buceé un rato buscándolo, aunque en vano.
Después de aquello, subí a la superficie con una inmensa sonrisa, intentando convencerme de que no me había imaginado todo aquello.

A partir de hoy, siempre que esté ahí abajo, sentiré que me vigilas y ,de algún modo, que cuidas de mí.

Cetáceos con la Luna llenaIlustración de Cris L. Vargas. Todos los derechos reservados ®
All rigths reserved ®

MORE INFO